LA TUBA... CÓMO Y PARA QUÉ USARLA

Es uno de los “juguetitos” que la mayoría de triatletas llevan en la bolsa del material. La usan para todo, junto con el pull, el otro gran aliado. Es verdad que la tuba tiene grandes ventajas y se le puede sacar muchísimo partido si la usamos bien, pero, en el caso contrario, también nos puede perjudicar.

 

Desventajas

 

Como ya hemos repetido en más de una ocasión, la natación no tiene nada que ver con los deportes terrestres. Hay que construir una base aeróbica partiendo de cero. Pues bien, en la fase de iniciación, hay que ir con mucho cuidado en cuanto al uso de la tuba. Si abusamos, se puede volver en nuestra contra. Recordemos que, mientras nadamos, nuestra respiración es: coger aire, aguantarlo y expulsarlo. Si usamos la tuba, por norma general no seguimos esta “pauta”, sino que respiramos de manera normal. A priori, os transmitiría la sensación de que vais muy bien. No obstante, estaría retrasando vuestra evolución.

 

Además, a los novatos les encanta porque con ella son capaces de nadar más metros seguidos y no tienen que preocuparse del “ahora saco la cabeza, cojo aire, la meto, ay, que me hundo…”. Con la tuba, al no tener que respirar, llevamos una posición un poco más estable. El problema es cuando nos la quitamos. En la mayoría de los casos no somos capaces de nadar tantos metros.

 

En conclusión, si estáis empezando en la natación, intentad usar la tuba en pequeñísimas dosis, al igual que el pull, porque crean bastante “dependencia”.

 

Ventajas

 

En primer lugar, y al igual que con el resto de materiales, debemos tener claro para qué la vamos a usar y, por tanto, no utilizarla a lo loco.

 

1) Trabajo de pies

 

Como siempre comentamos, hay que variar. No nos vale con hacer siempre el mismo ejercicio, sobre todo en el caso de los más inexpertos. Hay que variar de posiciones y de ejercicios. En muchas ocasiones, me encuentro con gente a la que le cuesta horrores llegar al otro lado de la piscina moviendo los pies con la tabla. Sin embargo, si sustituimos la tabla por la tuba, les cuesta menos, llevan una posición más horizontal y más relajada y son capaces de llegar al otro lado sin pararse. Para estos nadadores principiantes, el recurso de la tuba nos puede venir bien para ir trabajando los pies, aunque sin olvidarse de la tabla, pese a que con ella les cueste bastante más esfuerzo. La clave es variar de ejercicios y de materiales. Hay ejercicios de pies sin tabla que podemos hacerlos con y sin tuba.

 

2) Rolido

 

Uno de los errores que nos encontramos en muchos triatletas y nadadores “amateurs” es que no hacen el rolido, es decir, no giran apenas el cuerpo y no sacan el hombro para mover los brazos. Sólo giran el cuerpo y sacan el hombro del agua cuando giran para respirar. Por el lado que no respiran no giran absolutamente nada.

 

El ejercicio PIES SACANDO HOMBROS, que podéis apreciar en el vídeo, es ideal para trabajarlo con la tuba, ya que podéis hacerlo sin parar a respirar y concentrados en ejecutarlo correctamente.

 

También podemos utilizar la tuba para nadar a crol normal y fijarnos en corregir este error. Es importante mantener la cabeza quieta, sin girarla hacia los lados, y acompañar el giro del cuerpo con el movimiento de brazos, intentando que los hombros salgan del agua durante el recobro. He tenido varios alumnos que, antes de empezar a nadar conmigo, venían con dolores en los hombros, a consecuencia de no hacer un buen rolido. Al corregirlo y sacar el hombro del agua durante el recobro, los dolores les han desaparecido.

 

3) Fase inicial de ejercicios de técnica complejos

 

Por otro lado, la tuba supone una gran ayuda para realizar de manera correcta aquellos ejercicios de técnica que nos resultan complejos y no terminan de salir bien. Puede ser la perfecta aliada para que vayáis cogiendo el “truquillo” a cada ejercicio. Primero lo hacéis con tuba y, cuando lo tengáis controlado, os la quitáis.

 

4) Remadas

 

Con la tuba no tenemos que ir sacando la cabeza y quedándonos parados. Los más avanzados podrían incluso hacer remadas sin el pull, siempre y cuando seamos capaces de mantener las piernas “a flote”.

 

5) Corrección de defectos técnicos

 

También la podemos utilizar para centrarnos en nadar bien y/o corregir algunos detalles. Cuando lo consigáis, intentad la transferencia, es decir, nadar igual de bien pero sin la tuba.

 

Para terminar, hay que apuntar que la tuba es uno de los mejores materiales para la gente que tiene problemas de cervicales. Gracias a ella, pueden disponer de muchos más ejercicios para hacer en la piscina. Sobre este tema os hablaré en otro post…

 

Y como con el resto de cuestiones, utilizad la tuba con cabeza y, ante la duda, consultad con un profesional.

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