24ª en el Europeo de Lisboa

Este fin de semana se celebraba en Lisboa el Campeonato de Europa de Triatlón. Tenía muchas ganas de vivir esta experiencia. Era un “premio” al trabajo bien hecho y no quería desaprovechar la oportunidad.


Llegamos el miércoles por la tarde. Dejamos todo en el hotel –¡vaya hotelazo!– y nos dirigimos a cenar. Yo compartía habitación con Anna Godoy y ha sido genial compartir esta vivencia con ella.


El jueves, después de desayunar, fuimos a soltar un poco las piernas en bici. Las sensaciones eran buenas y el tiempo, genial.


Posteriormente fuimos todos a la piscina a nadar –yo, con neopreno– con unos cambios de ritmo. Las sensaciones eran inmejorables.


Por la tarde fuimos al briefing y los nervios empezaron a aparecer… Ya quedaba muy poquito para competir. Por la noche descansé genial y el viernes madrugamos para ver el segmento de natación y de bici.


Me pareció todo como un “sueño”, tanto pro con el neopreno puesto para nadar. Yo lo hice con mis compañeros, dos vueltas, tal y como sería en la competición. Me encantó.


La transición era larguísima. Teníamos los boxes dentro del pabellón. ¡El entorno era espectacular! Después de nadar, nos juntamos todos, júniors y élites, para reconocer el segmento ciclista. El circuito era fácil, ida y vuelta por una recta de unos dos kilómetros. Sólo había que tener cuidado con el punto de giro para coger el pabellón, con la zona del adoquinado/empedrado que lo rodeaba y con la entrada, que era un poco peligrosa, al menos para mí.


Aun así, el circuito prometía. Tenía alguna "subidita"... se verían arrancadas y se rodaría rápido… Por la tarde corrí un poquitín, muy suave, con unos progresivos... y a descansar hasta que llegara nuestra hora…


Por fin llegó el dia… CAMPEONATO DE EUROPA DE TRIATLÓN… Dorsal 34…


Antes de mi carrera y con tiempo de sobra, fuimos a ver en directo la competición de los chicos: la natación, la transición y la primera vuelta de bici. No tengo palabras para describir la emoción que sentí al ver entrar en primera posición a mi amigo Cesc en el pabellón a por su bici, seguido de un montón de triatletas donde se encontraban Javi y David. ¡Increíble! Aprovechando que nos íbamos para el hotel, Anna y yo vimos como pasaban para la segunda vuelta y animamos un poco a todos. Luego seguimos la carrera por la tele.


A las 15.50 era nuestro turno. Los júniors y los chicos habían hecho un carrerón. Ahora nos tocaba a nosotras dar el callo. Mientras terminábamos de colocar la bici en boxes, pudimos ver cómo le daban la medalla a Javi Lluch y cÓmo sonaba el himno de España. ¡Qué emocionante!


SeguÍa concentrada en lo mío, aunque era difícil no dispersarse con todo lo que nos rodeaba. Calenté un poco y me encontré bien. El agua no estaba nada fría y me fui a la cámara de llamadas a esperar mi turno… dorsal 34… allá voy, a coger el primer hueco libre que encontré… a sus puestos… ¡Y empezó el espectáculo!


Me tiré y nadé lo más rápido que pude para “alejarme” de la gente, pero eso era imposible. Había chicas por todos lados. Era la primera vez que me encontraba en esa situacion. Sin embargo, conseguí mantener la calma para no agobiarme, procurando nadar sin "pelearme con nadie". El paso por las boyas fue un follón. Me abrí y las tomé por el exterior, intentando mantenerme a pies de todo lo que había por delante y por el lado. Realmente no sabía dónde estaba. Tenía la sensación de encontrarme dentro de un sándwich, ¡jeje! Salí del agua con un grupito, pero las que tenía delante enseguida se marcharon y las que venían por detrás me fueron adelantando.


Aunque intentaba correr lo más rápido posible, parecía que no llegaba nunca. Por fin me subí a la bici y vi que el grupo se me había ido. Me quedé sola. ¡No puede ser! Eso no estaba en mis planes.


No perdí la calma y pedaleé a tope. Parecía que me iba acercando. Pasó una vuelta y continué tirando al máximo para intentar dar caza. Las tenía cerca, pero no terminaba de enganchar. Por detrás venía India Lee. En ese momento yo no sabía ni quién era, así que me pegué a rueda e intenté ayudarla para llegar al grupo. Ella, como el resto de inglesas, va como una moto. Además, es mucho más hábil que yo... En uno de los giros me cogió cinco metros que ya no pude recuperar… Al final bajé un poco el ritmo y me dejé coger por el grupo que venía por detrás.


La situación era: Lucy Hall, delante; pelotón perseguidor; y mi pelotón.



Aproveché para descansar un poco y luego proseguí colaborando, aunque me costó hacerme hueco para meterme dentro del grupo. A falta de tres vueltas vimos que teníamos cerca al grupo de delante. Me puse a tirar a muerte durante más de media vuelta. Esta vez no se podían ir. Los giros del pabellón los hice a “toda pastilla”, ya que al entrar delante no hacía falta frenar tanto...


Objetivo cumplido: grupo cazado. ¡Por fin! A pesar de no haber salido en cabeza, había conseguido llegar. Sólo faltaba correr e intentar que no me pillaran por detrás. A la entrada de la T2 me quedé algo rezagada. Como he comentado, los aledaños y la entrada al pabellón eran complicados y veníamos muy rápido... mejor quedarse detrás y no liarla que estar delante y que me pasen por encima. Dejé la bici y me calcé las zapatillas de manera algo lenta. Salí a correr a todo lo que daba.



Tenía a una polaca a diez metros. Intenté pegarme a ella pero no lo logré. Íbamos casi al mismo ritmo y no era capaz de llegar a ella. La primera vuelta fui muy rápido y aproveché a tomarme un gel al principio de la segunda vuelta –había perdido el bidón con geles en la primera vuelta de bici y no había tomado nada–...


Pero poco debió hacerme porque en la tercera vuelta ya empecé a "morirme"... Parecía que el circuito era llano. Sólo parecía... La subida del pabellón –y otras dos más que teníamos que superar–, sumada al viento que hacía, convirtió la carrera, por momentos, en una prueba de supervivencia...


Al paso de los kilómetros iban cayendo algunas por delante. Kovacs se retiró, otra alemana tirada en el suelo… no sólo se me hizo duro a mí. En la última media vuelta –algo más favorable que la ida– intenté subir el ritmo. Estaba deseando llegar, aunque mi puesto ya no corría peligro –no iba a ganar a la polaca y por detrás ya no me cogían–. Por fin entré en el pabellón. ¡Qué emoción cuando el speaker te anima en los últimos metros y cruzas la meta! Ahora ya podía decir que había llegado la 24ª en un Campeonato de Europa


Llegué agotada. No podía con la vida y, la verdad, no me puedo quejar porque me trataron genial. Bodoque se quedó conmigo, me acompañó al fisio y a comer algo. Luego, para terminar de recuperar y antes de cenar, nos fuimos los hermanos Godoy y yo al spa del hotel a relajarnos un poco.


DOMINGO… ¡RELEVOS MIXTOS!


Anna Godoy - Cesc Godoy - Sara Pérez - David Castro


Me tocaba correr el relevo... y vaya equipazo… yo era la más "flojita", la que más fallos tiene en los pequeños detalles... y aquí no había margen de error…


Salió Anna y entregó el relevo en las primeras posiciones. Cesc remontó en la natación y me volvió a entregar el relevo en la lucha por los puestos de honor...


Me tiré al agua con la rusa Razarenova, la húngara Vanek y la inglesa que ganó el día anterior, Lee.


Llegué a la primera y segunda boya delante. Luego me abrí de más, pero rectifiqué y conseguimos salir las tres juntas, con la rusa algo más rezagada.


Cogí la bici detrás de Vanek, pero Lee se subió más rápido y me volvieron a coger cinco metros que no recuperé… Así que nos quedamos la rusa y yo tirando a tope, aunque cada vez que me daba algún relevo parecía que me iba dando palos. Tocaba bajarse de la bici y correr a tope.


Me quité las zapatillas antes del empedrado para no liarla. Entonces, me adelantó la rusa para bajarse delante...


La verdad es que llegábamos pasadas de vueltas y al bajar de la bici la velocidad era exagerada para mí... Perdí el control de la bici... En un primer momento parecía que me libraba de la caída mientras corría con ella pero, finalmente, se me fue y me caí encima...




No me podía pasar eso a mí, no la podía estar liando tanto… Me levanté lo más rápido que pude, bastante dolorida, y con la rueda trasera frenada… ¡Vaya show! Al ponerme las zapatillas me temblaba todo. Tardé un poco más de lo habitual y salí a correr lo mas rápido que pude.


Aunque la rusa ya estaba muy lejos, intenté "volar", ¡jeje! En el punto de giro me cogieron la italiana y la francesa. Me pegué a ellas unos segundos y me soltaron. ¡Qué impotencia ver que las piernas no se pueden mover más rápido! Le entregué el relevo a David un poquito detrás de ellas, lo suficiente para que se quedara cortado y tuviera que hacer la bici solo...



Una lástima porque creo que, si no me llego a caer, hubiese llegado delante y la cosa hubiera cambiado. David se marcó un carrerón y finalmente hicimos sextos.


Creo que no puedo pedir más en mi primer Europeo. Me voy a casa con un plus de experiencia, con muchas cosas buenas y con otras muchas que mejorar. Aquí no sólo vale con nadar bien, ir rápido en bici y correr a tope... hay que estar atento a quien te viene, conocer a tus rivales, ser más habilidoso, no fallar en los detalles, tomar decisiones rápidas… en fin...


A pesar de no haber salido como me hubiera gustado, creo que he hecho buena carrera y he dado lo mejor de mí, he pasado un fin de semana genial junto a mis compañeros, ha sido emocionante verles triunfar y ha sido una pasada poder correr junto a todos ellos...


Ahora toca seguir entrenando y seguir mejorando... y si consigo sacar algo de tiempo para mejorar los detalles, ¡será la leche! ¡Jejejeje! Muchas gracias a todos los que me animáis y me apoyáis en este camino, a mis patrocinadores, a mi club y sus sponsors, a mi entrenador y a mi gente...




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