En la pomada en la ETU Madrid'16

Desde hace muchas semanas he estado entrenando para la Copa de Europa de Madrid de Triatlón. Un circuito duro, una carrera bonita, en casa... y con mucho nivel. Es verdad que las últimas dos he estado más cansada de lo que me gustaría. Es lo que tiene compaginar entrenamientos con trabajo y estudios...


El viernes por la tarde fue la reunión técnica de la carrera. No fui porque coincidía con mi horario habitual de trabajo. Mi "compi" de cuadrilla, Emilio Aguayo, me informó de todo lo necesario. Esa misma noche cenamos con el míster para ver cómo se podían desarrollar las carreras y tenerlo todo claro. Era el momento de sacar todos estos meses de trabajo. No quería cometer ningún error.


El sábado me volví a saltar los reconocimientos de los circuitos. El de bici, porque era muy pronto y tenía un día ajetreado; y el de natación, porque en ese horario estaba en el agua con "mis niños".


Con todo bastante claro y alguna que otra incertidumbre, además de los nervios lógicos, llegué al domingo. Dejé las zapatillas en la T2, en el Palacio Real, y pregunté todo lo necesario para hacer bien la transición y las vueltas. Después me encaminé al Lago de la Casa de Campo para seguir con todos los preparativos. Allí me encontré a mi chico, Elías, y al míster, que iban a correr el Clasificatorio. Yo a lo mío...


Me enfundé el neopreno –para mí, nuevo; y espero que me dé la misma suerte que a su anterior dueña, Anna Godoy– y esperé para poder calentar. Me encontré bien. Me tiré un par de veces. Todo controlado. Y salí del agua a esperar a que me tocara... ¡Qué frío pasé! ¡Fue horrible! No dejé de tiritar. Entre el frío y los nervios, qué mal rato...


Enfilé el pontón la penúltima y ocupé el hueco libre que me encontré. Tenía claro lo que tocaba: salir fuerte y pasar la primera vuelta en cabeza. Luego ya se vería. Así hice. Intenté poner "agua" de por medio y me acerqué a Lucy Hall. Nos juntamos cerca de la primera boya y me puso un poco nerviosa que me fuera tocando los pies. En la segunda vuelta fui yo la que se colocó detrás... Aguanté. ¡Y no me perdí! Salimos juntas del agua aunque, al empezar a correr, se fue... Ya lo sé. Tengo que mejorar mucho las transiciones. Pero, como dice Jaime, no tengo tiempo para meter nada más.


Anna Godoy me recortó la desventaja en la T1 y subió a la bici antes que yo. De modo que ascendimos juntas hacia el Palacio Real. Mis sensaciones no eran muy buenas. Sin embargo, no me preocupé en exceso porque sé que me cuesta coger ritmo.


Pasados unos kilómetros, nos dio caza Jenkins...


En la primera vuelta no colaboré. No tenía fuerzas. Pero luego me fui encontrando mejor e intentamos, entre Jenkins y yo, abrir hueco con respecto al grupo perseguidor...


La bici fue dura, pero muy divertida y bonita...



Última vuelta...



Tocaba tomarme un gel... No parecía que me fuese a sentar muy allá. Decidí no tomarlo. Por si acaso, tenía uno en las zapatillas...


Llegamos a la T2 y salí a correr... No iba tan rápido como en las anteriores carreras. Al menos, ésa era mi impresión. En cualquier caso, había que dosificar fuerzas... Jenkins daba síntomas de no ir demasiado bien. Incluso, paró y la adelanté. Me supo mal que, después de la bici que hizo, no pudiera correr bien...


Por unos momentos, me puse en tercera posición. ¡Motivación a tope! Pero venían muy fuerte por detrás... Me volvió a pasar Jenkins. Llevaba flato. Aun así, no fui capaz de pegarme. Sólo pensaba en no bajar el ritmo, en aguantar e intentar ir a más. Escuchaba cada cosa que me decía Jaime: "Levanta cabeza, échate adelante, déjate caer, aumenta ritmo de zancada...". Parecía fácil. Pero no...


Así fueron pasando las vueltas...


En la última, ya veía que llegaba y que estaba dentro de las veinte primeras. Iba a puntuar. Ése era el objetivo...


Estaba contenta... Y por fin llegaba. Incluso, podría decir que estaba emocionada. Crucé la meta chocando la mano de la gente del público. ¡Mil gracias por vuestros ánimos!


El pero... Al bajar de la bici apuré demasiado. Yo vi que pisé con la rueda la línea de desmontaje, pensando que el pie estaba fuera... Resulta que pisé la línea con el pie y, por tanto, me pusieron un penalti box que ni miré ni vi... Fallo de novata que, seguro, no vuelvo a cometer. La duodécima posición que había logrado se esfumó como la pólvora, dejándome sin esos puntitos que me venían tan bien...



Como creo que hay que sacar siempre cosas buenas, me voy con una buena carrera, aprendiendo que hay que mirar siempre la pizarra por muy ciego que se vaya y que, a pesar de que aún tengo mucho que mejorar en muchas cosas, el cómputo general está muy bien. Luché hasta el final y considero que hice una buena carrera.



Mil gracias a todos los que fuisteis a Madrid a verme, a la gente del público, a la cuadrilla por todo su apoyo, a mi chico y a mi entrenador, que fueron de gran ayuda, y a todos mis patrocinadores, que hacen que rinda al cien por cien...


¡Ahora, a por Águilas para cerrar la primera parte de la temporada!



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