Año Nuevo, "tri-tatoo" nuevo

Hace casi cuatro años que me inicié en el mundo del triatlón. No fue un mero cambio de deporte. Fue mucho más... Por aquel entonces estaba terminando de atravesar un año bastante complicado a nivel personal. Por un tiempo dejé de ser la persona que era y soy.

Cuando empiezo con el triatlón, empiezo también una nueva etapa en mi vida. Conocí a gente nueva, como a mi pareja, Elías. Hice grandes amigos, con los que coincido de vez en cuando fuera del ámbito deportivo.

El triatlón me ha enseñado también a disfrutar del deporte de manera diferente, aunque hay cosas que nunca cambian: haga el deporte que haga, sólo cobra sentido cuando compito. Podría decirse que el triatlón ha pasado a ser mi forma de vida. Por eso, ya hace tiempo que quería hacerme este tatuaje, para acordarme siempre de lo que me llevó a empezar en el TRI y de todas las cosas buenas que me está aportando.



En su día también cumplí el sueño con el que soñé desde bien pequeña: ir a unos Juegos Olímpicos. Al volver a casa decidí tatuarme los aros para que, con el paso de los años, pudiera recordar todo el camino que me condujo a hacer realidad este sueño. No sólo lo bueno, sino también lo malo.



Soy de los que cree que no hay que olvidar lo que cuesta conseguir las metas. Sólo así podrás seguir disfrutando de tus logros durante mucho tiempo. Tanto las circunstancias positivas como las negativas te hacen crecer en la vida...

Millones de gracias a Javichín por hacerme un hueco en su agenda y sacar un ratito para tatuarme durante mis vacaciones en Lugo. Además, sin dolor, ¡jejeje!


Entradas recientes
Historial