ROLIDO... girar para avanzar

Muchas veces escuchamos hablar del rolido, pero ¿qué es realmente? Voy a tratar de explicaros en qué consiste y para qué sirve.

De manera fácil y clara, para que todos lo entendamos, son los giros que hacemos con el cuerpo para que salgan los hombros del agua cuando vamos a hacer el recobro...

Intento explicarme mejor… Nuestro cuerpo no está siempre paralelo mirando al suelo, o no debería, sino que va girando de un lado a otro –el cuerpo gira hacia el lado del brazo que sale del agua o contrario al brazo que desliza–. Al girar, nuestro hombro queda por fuera del agua, facilitando el recobro.

Si eres de los que lleva el hombro por debajo del agua o de los que sólo giras cuando tienes que respirar, atento a los siguientes puntos porque podrás ver en qué nos ayuda.

-En primer lugar y muy importante, sobre todo para aquéllos que empiezan, el rolido nos sirve para evitar lesiones y molestias en los hombros. Algunos de mis alumnos, en la primera clase, me comentaban que cuando nadaban les dolían los hombros. Pues bien, en todos los casos ha sido por no hacer nada de rolido. Cuando sacaban los brazos del agua, los hombros estaban por dentro, completamente sumergidos. Hay que tener en cuenta que cuando entrenamos en la piscina hacemos miles de veces el mismo movimiento, un movimiento que en nuestra vida cotidiana no solemos hacer. Si a eso le añadimos una resistencia añadida, como es la que nos ofrece el agua, sobrecargamos en exceso el hombro. Con estos alumnos, lo primero que he trabajado para mejorar –y es muy fácil lograrlo–, ha sido conseguir que giraran un poco el cuerpo y sacaran los hombros, tanto cuando respiran como cuando no. Los resultados han sido inmediatos. Las molestias y dolores de hombros les desaparecieron. Si eres de los que sólo gira cuando tiene que respirar, presta atención a tu otra mitad del cuerpo para poder forzar menos el otro hombro. Para ello, la tuba puede ser una gran aliada.

-En segundo lugar, y también muy importante, está la resistencia que ofrecemos al avance si no hacemos el rolido. Un ejemplo fácil para entenderlo, que utilizo con mis niños, es: ¿cómo son los barcos? ¿tienen una pared larga/ancha delante o tienen forma de pico para abrirse camino en el mar? Pues bien, nuestro cuerpo funciona igual. Cuanta más resistencia ofrezcamos, más lento iremos y más nos cansaremos. Así que todos aquéllos que nadáis con el cuerpo completamente paralelo al agua y que no giráis nada de nada el cuerpo tratad de corregirlo, al menos para no malgastar energía. Recordemos que la natación es un deporte en el que la eficiencia es súper importante.

-La última función del rolido es impedir que "terminemos con tortícolis”. Cuando sacamos la cabeza para respirar, no giramos el cuello a “lo loco”, sino que nuestro cuerpo acompaña el movimiento para que pueda salir la cabeza –con que salga la boca es suficiente, ¡jeje!–. De esta manera, podríamos decir que el rolido nos ayuda a no tener sobrecargas cervicales ni giros bruscos del cuello.

¿Cómo podemos mejorar todo esto? Lo veremos otro día…

Por ahora, tratad de entender y sentir lo que hemos expuesto. Es la única manera de poner solución a nuestros errores, dándonos cuenta de lo que realmente hacemos...