PALAS

Junto con el pull, es uno de los materiales que más gusta a los triatletas. Es cierto que son herramientas muy útiles para mejorar nuestro rendimiento, sobre todo en cuanto a fuerza específica en el agua, pero hay que saber utilizarlo.

Empezando con los más novatos, a mí no me gusta que utilicen palas hasta que no tenga una técnica más o menos buena y hasta que no tengan todos esos apoyos que necesitamos para nadar. ¿Por qué? Muy sencillo. Si ponemos palas a una persona que todavía no hace bien los movimientos, podría lesionarse, ya que, recordemos, una mala técnica en el agua nos puede llevar a tener pequeñas –y no tan pequeñas– lesiones. Por otro lado, si ponemos palas a aquellas personas que no se “sujetan” en el agua, que no consiguen apoyarse, las palas les ayudarán a tener ese apoyo, pero no conseguirán tenerlo sin ellas. Es mejor, bajo mi punto de vista, esperar un poco para luego poder usarlas correctamente.

Una vez podemos utilizar las palas en nuestros entrenamientos, debemos tener claros algunos aspectos:

-Recordemos que las palas están diseñadas para que hagamos fuerza en el agua, lo que significa que, cuando vayamos a comprarlas, éstas deben ser más grandes que el tamaño de nuestra mano.

-Tampoco debemos pasarnos con el tamaño de la pala. Hay que poder mover esa resistencia, sin quedarnos “atrancados” y con una frecuencia excesivamente baja. Debemos poder nadar con una frecuencia similar a cuando vamos sin palas.

-Las palas no sólo se utilizan junto con el pull. Con mis alumnos, después de explicarles los ejercicios que tienen que hacer, me preguntan constantemente: “¿Con pull?”. Recordemos que éste solo se utiliza para el trabajo específico de brazos, que, junto con las palas y una goma en los tobillos, os puede hacer trabajar bastante. Debéis saber que podemos utilizar las palas también sin el pull, que además nos ayuda a coordinarnos con las piernas y el cuerpo mientras nuestros brazos trabajan un poco más.

-Otro aspecto que también considero “importante” es la utilización de las palas en el final del bloque importante de series fuertes. Por ejemplo, tenemos 20x100 aeróbico medio y en la serie 13 o 14 los tiempos empiezan a aflojar y nos cuesta mantener ese ritmo. Mucha gente, en esos momentos, se ayuda poniéndose las palas. No voy a entrar en si eso está bien o está mal, si debemos hacerlo o no, pero sí en que debemos tener presente que, si nos ponemos las palas, debemos ser capaces de seguir nadando como íbamos. Es decir, debemos mantener ese mismo ritmo y no subir el tiempo, si no, es absurdo ponérselas. Tampoco debe caer la frecuencia y debemos tener energías suficientes para seguir haciendo fuerza con los brazos.

Dicho esto, podemos encontrar diferentes tipos de palas. A unos les gustan unas y a otros otras, eso ya va en función de cuáles os resulten más cómodas. En el vídeo os muestro las que utilizo yo, que son las que mejor me van.