CONTRASTES... Y REMADAS

Ya hemos visto cómo debemos hacer la entrada y el agarre; también, algunos ejercicios para mejorar dicha fase. Ahora os muestro otros que no sólo se aplican a esta primera parte de la brazada...

 

El trabajo de contrastes también es muy útil para darnos cuenta de lo importantes que son las manos para poder arrastrar el agua, así como de la correcta colocación de las mismas. Por otro lado, nos sirve para comprobar que también "cogemos" agua con los antebrazos. Fijaos en los neoprenos. No son completamente lisos en esta zona para que el agua no resbale. Al anular la mayoría de la superficie de apoyo de la mano, no nos queda otra que tirar con el antebrazo y utilizarlo para poder avanzar.

Es importante, cuando trabajemos contrastes, intentar nadar bien, sin pegarnos, con el objetivo de seguir nadando “limpio” y cogiendo agua desde el principio de la brazada.

Hace tiempo os contaba la importancia que tienen las remadas. En primer lugar, para adquirir mayor sensibilidad –"ser un poco más sensibles"–. En segundo, para poder “coger” más agua... y con más fuerza. En definitiva, las remadas nos valen para todas las fases de la brazada, ya que no debemos dejar de “coger” agua en ningún momento.

Como estamos viendo a lo largo de las semanas, hay muchas maneras de trabajar la técnica. No debe ser algo aburrido y monótono. Utilizad diferentes ideas y variad, siempre buscando aumentar la complejidad poquito a poco.

 

¡Mucho ánimo con los entrenamientos y a disfrutar del fin de semana!